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Mejorar el entorno normativo para aprovechar los beneficios de la digitalización en el sector financiero, dice la OIT

Un marco más adecuado permitiría aprovechar todo el potencial de la innovación tecnológica en el sector financiero, que proporciona empleo a más de 50 millones de personas, y contribuiría a lograr el trabajo decente y un desarrollo empresarial sostenible.

 
Se necesita un entorno normativo adecuado para aprovechar los beneficios de la digitalización, concluyó una reunión técnica de la OIT sobre el impacto de la digitalización en el sector financiero (24-28 de enero de 2022)  que reunió a representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores para discutir los desafíos y oportunidades del trabajo decente en el sector financiero.

Los participantes en la reunión acordaron que un marco de este tipo crearía unas condiciones equitativas para que las empresas -tanto los bancos tradicionales como las compañías de seguros- puedan ofrecer un trabajo decente y productivo en el sector, así como las empresas tecnológicas nuevas y emergentes.

El sector financiero «contribuye de forma significativa al empleo y, a través de la inclusión financiera, fomenta el desarrollo empresarial, reduciendo la brecha urbano-rural, aumenta la participación económica de las mujeres y beneficia a las PYME», afirmó Juan Francisco Pozo, Vicepresidente del Grupo de Gobierno.

A través de la digitalización, el sector financiero puede impulsar aún más la innovación y el espíritu empresarial y apoyar una transición justa hacia una economía baja en carbono. Además, «el sector desempeña un papel clave en todos los países a la hora de promover el crecimiento económico y las condiciones macroeconómicas favorables al empleo. Las finanzas digitales también crean oportunidades para desarrollar mejores productos y servicios bancarios y financieros para los consumidores y propician nuevas formas de canalizar la financiación a las empresas, mejorando así la inclusión financiera», dijo el vicepresidente del Grupo de Empleadores, Giancarlo Ferrara.

Al menos 52 millones de personas trabajan en el sector; y en 2020, al menos 4,6 millones de ellas eran jóvenes, de los cuales las mujeres jóvenes representaban el 54,7%. El sector financiero también facilita la creación de empleo en otros sectores, mediante el acceso a la financiación y el desarrollo del espíritu empresarial, lo que beneficia a toda la sociedad.

El diálogo social puede ser una herramienta clave para gestionar el impacto de la digitalización y facilitar la introducción de las nuevas tecnologías. Por ello, «deben promoverse estructuras innovadoras de diálogo social ante los cambios en la organización del trabajo y protocolos para una transición digital justa», añadió Rita Berlofa, vicepresidenta del Grupo de Trabajadores.

Se necesitan medidas para garantizar que el trabajo a distancia y otros acuerdos laborales mejoren efectivamente la productividad, faciliten la conservación del empleo, promuevan oportunidades de trabajo decente y fomenten la inclusión. «El uso acelerado de la digitalización en el sector [también] exige un debate sobre el entorno normativo y otras medidas para abordar cualquier impacto negativo de la digitalización en la mano de obra del sector financiero, incluidas las cuestiones relativas a la privacidad de los trabajadores, la ciberseguridad y la protección de datos», dijo Abdulla Murad Al-Mullahi, Presidente de la reunión.

La pandemia también ha puesto de manifiesto la importancia del trabajo de primera línea y la importancia del sector para la recuperación económica general y la continuidad de las empresas. Al mismo tiempo, ha acelerado la automatización de los procesos de trabajo, así como la transformación de los modelos empresariales y la organización del trabajo. Esta evolución tiene implicaciones para el desarrollo de las competencias, las condiciones de trabajo y la seguridad y la salud en el trabajo, incluso en lo que respecta a los riesgos psicosociales y el equilibrio entre la vida laboral y la personal, incluso en el contexto del trabajo a distancia.

En la reunión se destacó la importancia de que los gobiernos y los interlocutores sociales aborden estos retos y se coordinen con los sistemas educativos, las instituciones de formación y el sector privado, para garantizar que los estudiantes y los trabajadores tengan las habilidades y competencias digitales y profesionales necesarias.

En la reunión también se adoptaron conclusiones que ayudarán a los gobiernos, los trabajadores y los empleadores a aprovechar todo el potencial de la digitalización en el sector financiero para lograr el trabajo decente, el desarrollo empresarial sostenible y la inclusión financiera.

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