OMC
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DGA Ellard: La OMC está tomando medidas para que el comercio beneficie a las mujeres

En su discurso de apertura del seminario web del Programa de Cátedras OMC titulado “Comercio inclusivo: Perspectivas jurídicas y económicas sobre género y comercio”, impartido el 17 de diciembre, la Directora General Adjunta Angela Ellard habló de las maneras en que la política comercial puede contribuir al empoderamiento económico de las mujeres. Subrayó las últimas novedades en relación con la institucionalización de la cuestión del género en la OMC e hizo hincapié en la importancia de las investigaciones sobre comercio y género realizadas en el marco del Programa de Cátedras. A continuación figura el texto íntegro de su discurso.

Señoras y señores:

Es un placer para mí participar en este acto de presentación de un proyecto muy importante del Programa de Cátedras OMC, en el que se estudian las interacciones entre el comercio, el empleo y el trabajo decente para las mujeres.

La economía mundial no es neutra en cuanto al género. Los datos muestran que a nivel mundial las mujeres representan el 38% de la fuerza de trabajo, pero solo reciben el 77% de lo que ganan los hombres. En todo el mundo, 606 millones de mujeres proporcionan cuidados no remunerados a tiempo completo, frente a tan solo 41 millones de hombres.

El comercio tampoco es neutro en cuanto al género. Las mujeres tropiezan con mayores obstáculos que los hombres para acceder al mercado mundial y a las oportunidades económicas creadas por el comercio. Las mujeres empresarias se enfrentan a costos comerciales más elevados que los hombres, lo que les impide proyectarse a nivel internacional. Por consiguiente, solo exporta una de cada cinco pequeñas empresas propiedad de mujeres.

Las desigualdades de género son un problema generalizado y la pandemia de COVID-19 ha ampliado las brechas existentes entre hombres y mujeres hasta tal punto que, en el mundo actual, muchas mujeres han experimentado un retroceso económico y social. El año pasado las mujeres perdieron más de 64 millones de puestos de trabajo, lo que representa una pérdida del 5%, frente al 3,9% en el caso de los hombres. Sin embargo, solo el 9% de todas las medidas adoptadas para mitigar el impacto de la COVID-19 están dirigidas a promover la seguridad económica de las mujeres.

Las mujeres empresarias han quedado excluidas de facto de muchos paquetes de medidas de alivio establecidos por los Gobiernos porque la admisibilidad está condicionada a unos requisitos que no pueden cumplir, ya que sus empresas son a menudo más pequeñas. La mayoría de ellas son autónomas y muchas trabajan desde casa, lo que impide que puedan beneficiarse de las medidas de alivio, que a menudo se aplican únicamente a las empresas que tienen más de un determinado número de empleados.

Podemos cambiar este paradigma gracias al comercio. El comercio inclusivo puede dar acceso a las mujeres al empleo, el trabajo decente y el empoderamiento económico. El comercio puede cambiar las cosas al sacar a las mujeres de la pobreza y, por consiguiente, también a sus familias.

De hecho, las empresas que comercian a nivel internacional emplean a más mujeres.

En todo el mundo, las mujeres representan el 33% de la fuerza laboral de las empresas exportadoras y el 24% de la de las empresas que no son exportadoras. Además, las mujeres representan el 36% de la fuerza laboral de las empresas que participan en las cadenas de valor mundiales y el 38% de la de las empresas de propiedad extranjera. Esta cifra es superior en 11 y 12 puntos porcentuales a la de las empresas que no forman parte de las cadenas de valor mundiales y son empresas de propiedad nacional.

En algunos países, como Marruecos, Rumania y Viet Nam, las mujeres constituyen el 50% o más de la fuerza laboral de las empresas exportadoras, que crean empleo para más de 5 millones de mujeres en esos países. Y eso representa aproximadamente el 15% de la población femenina que trabaja en esos países.

El comercio también puede liberar a las mujeres del sector informal, en el que las mujeres suelen concentrarse, así como de los riesgos que conlleva ese tipo de trabajo. Por ejemplo, en el Afganistán, el 96% de las empresas propiedad de mujeres carecen de licencia. Trabajar en el sector informal priva a las mujeres de la protección de las leyes laborales y de los beneficios sociales. Las mujeres trabajan por salarios más bajos y en condiciones inseguras. El comercio les ofrece la oportunidad de trabajar de manera más segura y de llevar a cabo sus actividades en el sector formal. Según nuestro estudio conjunto con el Banco Mundial, la probabilidad de tener un trabajo informal disminuye del 20% en los sectores con bajos niveles de exportación al 13% en los sectores con altos niveles de exportación.

No hay duda de que se trata de datos interesantes, pero tenemos que entender lo que hay realmente detrás de esas estadísticas: es decir, las normas comerciales y los acuerdos comerciales mundiales, entre ellos los que se concluyen en la OMC. Por lo tanto, permítanme explicar con más detalle cómo el comercio fomenta el empleo femenino y mejora las condiciones de trabajo de las mujeres.

En primer lugar, la política comercial puede crear oportunidades para que las mujeres ingresen a la fuerza laboral.

En los últimos decenios, la mayoría de los Miembros de la OMC han elaborado políticas comerciales con perspectiva de género que promueven el empleo de las mujeres. Esas políticas tienen por objeto apoyar el crecimiento económico y el desarrollo, o incluso resolver la insuficiencia de mano de obra en los sectores orientados a la exportación mediante la contratación de mujeres, lo que contribuye a impulsar esas economías. Nigeria, por ejemplo, fomentó la participación de la mujer en el sector de la construcción, en el que se había identificado una escasez de mano de obra. Del mismo modo, en Zambia, se alentó a las mujeres a trabajar en el sector minero, en el que predominan los hombres.

Muchos Gobiernos incluyen el empoderamiento económico de las mujeres y la integración de estas en el mercado de trabajo como una prioridad fundamental de sus estrategias nacionales de comercio e inversión.

Utilizan principalmente incentivos financieros para alcanzar ese objetivo. Por ejemplo, algunas políticas comerciales prevén apoyo financiero a los principales sectores de exportación si contratan a mujeres. Otras se centran en volver a integrar a las mujeres que han interrumpido su carrera profesional o en reducir el número de mujeres que dejan de trabajar debido a la maternidad. Algunas establecen el empleo femenino como criterio para poder beneficiarse de la ayuda.

Al apoyar a las empresarias, los Miembros de la OMC también apoyan el empleo femenino.

Por ejemplo, algunas políticas comerciales ofrecen incentivos financieros en forma de bonificaciones fiscales para alentar a las pequeñas empresas a volver a emplear a mujeres desconectadas del mundo del trabajo. Estos incentivos se otorgan tanto a las pequeñas empresas de hombres como a las de mujeres, pero los Gobiernos también pueden promover el empleo de las mujeres centrando la ayuda en las mujeres empresarias.

De hecho, las empresarias suelen emplear a un gran número de mujeres. Los datos de encuestas regionales de la OMC en Asia Meridional, África Oriental y América Latina muestran que en las empresas con menos de 10 empleados, en su mayoría propiedad de mujeres, el 57% de los empleados son mujeres.

Además, la política comercial puede equilibrar la balanza en favor de las mujeres reduciendo la discriminación por razón de género y creando condiciones de trabajo más decentes.

Algunas políticas comerciales han contribuido al empoderamiento social de las mujeres.

La política comercial puede transformar el trabajo doméstico y los cuidados no remunerados en un trabajo remunerado. Por ejemplo: el Japón abrió sus sectores de servicios al personal doméstico extranjero, con miras a promover la participación de la mujer en la sociedad, atender su necesidad de asistencia para las tareas domésticas, fomentar el crecimiento económico y crear puestos de trabajo para otras mujeres.

La política comercial puede reducir las diferencias salariales entre hombres y mujeres. Por ejemplo, la política de contratación pública de Suiza condiciona la adjudicación de contratos al requisito de que las empresas tengan y apliquen una política interna de igualdad salarial.

Algunas políticas comerciales que no estaban dirigidas principalmente al empoderamiento económico de las mujeres han dado lugar a mejores condiciones de trabajo para las mujeres e incluso a una mejor legislación social sobre la igualdad de género. Eso es lo que ocurrió en Filipinas, donde el Gobierno adoptó medidas para apoyar al sector de servicios de contratación externa de procesos empresariales (o servicios auxiliares). Inicialmente, la finalidad de esas medidas era apoyar al sector en general, pero más del 55% de los trabajadores del sector son mujeres. Así pues, las medidas destinadas a impulsar el sector tuvieron un efecto positivo en la igualdad de género.

En muchos países las mujeres han quedado excluidas de determinadas profesiones que requieren mucho esfuerzo físico o se consideran peligrosas, lo que les ha vedado el acceso a puestos mejor remunerados en sectores en los que tradicionalmente predominan los hombres. Pero la situación está cambiando. Por darles solo algunos ejemplos recientes: en 2018 Ucrania, donde la brecha salarial entre hombres y mujeres es del 20%, suprimió la lista de 458 profesiones en las que, por ley, las mujeres no podían trabajar. Kazajstán, donde las mujeres ganan por término medio un 32% menos que los hombres, hizo lo mismo hace unos meses. Entre las más de 200 profesiones que anteriormente estaban prohibidas a las mujeres había algunas relativamente bien remuneradas en los sectores de la construcción, la minería y la extracción de petróleo. Se trata de un paso importante ya que las mujeres ganan tres veces más en esos sectores de fuerte presencia masculina.

El siguiente punto que quiero destacar es que en algunos acuerdos comerciales se han abordado cuestiones relacionadas con el empleo femenino.

Algunos acuerdos comerciales, especialmente los más recientes, contienen disposiciones e incluso capítulos sobre género. Reconocen la contribución de las mujeres al crecimiento económico, el desarrollo sostenible y la transformación socioeconómica.

Algunos acuerdos establecen la igualdad de género en el lugar de trabajo como objetivo fundamental. Otros presentan un conjunto de medidas, como la creación de capacidad y la mejora de las competencias profesionales de las mujeres; programas de promoción de la igualdad de género en las empresas; la recopilación y utilización de estadísticas laborales desglosadas por género; o la adopción de tecnologías que garanticen la estabilidad del empleo y el avance profesional de las mujeres trabajadoras.

Ciertos acuerdos comerciales también abordan las condiciones de trabajo de las mujeres centrándose en la atención infantil, la lactancia materna, la prevención de la violencia y el acoso basados en el género en los lugares de trabajo, y la eliminación de la discriminación profesional por razón de género.

La OMC también está contribuyendo a ello.
Desde 2017, dos tercios de los Miembros están estudiando cómo el comercio puede promover el empoderamiento económico de las mujeres. Durante el último año, esos Miembros elaboraron la primera Declaración formal de la OMC sobre el comercio y la igualdad de género, apoyada hasta la fecha por 121 Miembros de la OMC, que se adoptará en la Duodécima Conferencia Ministerial de la OMC cuando tenga lugar.

Mediante esa Declaración, esos Miembros adoptan medidas en esferas fundamentales para impulsar el empoderamiento económico de las mujeres a través del comercio, como la recopilación de datos desglosados por género, la integración de la perspectiva de género en la formulación de políticas comerciales y la Ayuda para el comercio y la promoción del liderazgo de las mujeres. Esta Declaración da a la OMC el firme mandato de trabajar sobre el comercio y el género.

Otro avance positivo es la inclusión de una disposición sobre no discriminación en el acuerdo plurilateral sobre la reglamentación nacional en el ámbito de los servicios concluido hace unas semanas entre 67 Miembros de la OMC. Esa disposición prohíbe la discriminación entre hombres y mujeres en el contexto de los procedimientos de autorización para los proveedores de servicios. Se trata de la primera disposición sobre igualdad de género en un resultado negociado en la OMC.

Estos avances institucionalizan aún más la cuestión del género en la OMC, que pasa de ser una organización insensible a las cuestiones de género a una organización con perspectiva de género.

Para terminar, quiero destacar el Tratado de Versalles de 1920, que establece el principio de paz universal y estipula que esta solo puede lograrse si se basa en la justicia social. Además, añade que uno de los componentes de la justicia social es la protección de las mujeres.

Se preguntarán seguramente por qué me refiero a este tratado y qué relación puede tener con el comercio. Pues este Preámbulo figura en la pared de la entrada principal del edificio de la OMC. Creo que este mensaje del pasado es muy significativo, sobre todo ahora que la pandemia de COVID-19 ha destruido la seguridad económica de tantas mujeres y que las sociedades se esfuerzan por protegerlas.

Por lo tanto, nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de la investigación sobre el comercio y el género llevada a cabo bajo los auspicios de nuestro Programa de Cátedras. La OMC está tomando medidas para lograr que el comercio beneficie a las mujeres y, cuando mejora la situación de las mujeres, también mejoran las sociedades.

Muchas gracias.

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CEPAL

Hoy concluyó la Tercera Reunión de la Conferencia de Ciencia, Innovación y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones organizada por la CEPAL y el Gobierno de Argentina.

 

Países de la región reafirmaron hoy su compromiso con la ciencia, la innovación y las nuevas tecnologías, relevando el rol que estas tienen en la recuperación pospandemia, y propugnaron un papel más activo y sistémico de la innovación y el conocimiento en las políticas de desarrollo económico, productivo, social y ambiental de América Latina y el Caribe, al cierre de la Tercera Reunión de la Conferencia de Ciencia, Innovación y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, organizada de forma híbrida por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Gobierno de Argentina.

Si bien en varios países de la región se ha avanzado en la constitución de una institucionalidad más robusta sobre ciencia, tecnología e innovación, con la creación de ministerios específicos o el fortalecimiento de las instituciones especializadas en la materia, aún no se observa que la ciencia, la tecnología y la innovación tengan un papel más activo en las políticas de desarrollo económico, productivo y social, lo que se relaciona con los magros niveles de cambio técnico y los bajos niveles de productividad, indica la Declaración de Buenos Aires aprobada este miércoles.

Durante la reunión, en la que participaron 21 Estados Miembros y 7 Estados asociados de la CEPAL, se aprobó el programa bienal de actividades de cooperación en ciencia, innovación y tecnologías de la información y las comunicaciones 2022-2023, que considera como objetivos principales fortalecer la institucionalidad pública para apoyar el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación; mejorar la vinculación de las políticas de ciencia, tecnología e innovación con los desafíos estratégicos de la región; e impulsar la cooperación regional e internacional para trazar nuevos sendas de desarrollo con base en el conocimiento.

Para el logro de dichos objetivos, se acordó la realización de una serie de actividades, entre ellas, reuniones de nivel político y técnico, estudios sustantivos y actividades de asistencia técnica, con foco en el intercambio de información, experiencias y buenas prácticas.

En la inauguración del evento, el lunes 13, Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, enfatizó que la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI) han sido esenciales para el manejo de la crisis sanitaria, pero también son indispensables para una recuperación transformadora con mayor igualdad y sostenibilidad ambiental en América Latina y el Caribe.

En este marco, Bárcena resaltó la importancia de la integración y la cooperación regional para cerrar las crecientes asimetrías entre el mundo desarrollado y los países en vías de desarrollo en acceso a vacunas, concentración de la riqueza y el ingreso, economía digital y responsabilidades climáticas, las que amenazan con agudizarse. Un ejemplo concreto de trabajo colaborativo en materia de CTI, remarcó, es la reciente aprobación por parte de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) del Plan de autosuficiencia sanitaria para América Latina y el Caribe elaborado por la CEPAL.

La jornada de clausura incluyó una mesa redonda con la participación de Diego Hurtado, Secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Argentina; Paola Vega Castillo, Ministra de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones de Costa Rica; Marc Litvine, de la Dirección General de Asociaciones Internacionales (INTPA) de la Comisión Europea; Armstrong Alexis, Secretario General Adjunto de la Comunidad del Caribe (CARICOM); y Efraín Guadarrama, Director General de Organismos y Mecanismos Regionales Americanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, en el ejercicio de la Presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Durante el panel se abordaron algunas de las debilidades de los países en temas de CTI, y se destacó la necesidad de robustecer las capacidades nacionales, de avanzar en el intercambio de buenas prácticas y de generar y fortalecer espacios concretos de colaboración y cooperación regional e internacional, entre ellos, la transformación digital, la transición energética y la autosuficiencia sanitaria, incluida la producción de vacunas, y la bioeconomía, por nombras algunos.

En el marco de la Conferencia, la CEPAL presentó el documento de posición Innovación para el desarrollo: la clave para una recuperación transformadora en América Latina y el Caribe, que busca contribuir al debate y a la acción en América Latina y el Caribe para avanzar hacia la autonomía sanitaria, la inclusión digital y el desarrollo de soluciones para un consumo y producción más sostenibles.

De acuerdo con el informe, la región realiza esfuerzos insuficientes en materia de inversión en investigación y desarrollo (I+D), lo que contrasta con la dinámica observada en países más avanzados y en otras regiones y economías emergentes.

Mientras que Estados Unidos, la Unión Europea, los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y China tienen un nivel de gasto en I+D relativo al producto interno bruto (PIB) superior al 2%, en América Latina y el Caribe el gasto en I+D relativo al PIB es unas cuatro veces inferior, el que incluso se ha reducido en los últimos años, pasando de un 0,65% del PIB en 2013 al 0,56% en 2019, advierte el documento.

Según el estudio de la CEPAL, la industria manufacturera de la salud, las tecnologías digitales y la eficiencia ambiental representan una oportunidad para promover un cambio estructural basado en la creación de conocimiento en América Latina y el Caribe.

En los distintos paneles de la Conferencia se debatió sobre la relevancia de las instituciones y las políticas públicas para impulsar la ciencia, tecnología e innovación; la diáspora y circulación de talentos en América Latina y el Caribe; el desarrollo de repositorios de genomas en la región; la perspectiva de género en los sistemas de ciencia, tecnología e innovación; el rol de la ciencia y la tecnología para la soberanía sanitaria; el papel de las tecnologías digitales y los nuevos modelos de negocio y capacidades productivas en las pymes; la contribución de las tecnologías aeroespaciales y satelitales al desarrollo sostenible; el desarrollo tecnológico y agregación de valor en la cadena del litio; y la ecoinnovación, transición energética y producción sostenible, entre otros.

El Comité Ejecutivo de la Conferencia para el período 2021-2023 quedó conformada por Argentina en la Presidencia, y Costa Rica, Guatemala, México, Perú y San Vicente y las Granadinas en las Vicepresidencias. La Cuarta Reunión de la Conferencia se realizará el segundo semestre de 2023.

OMC

En una declaración publicada el 14 de diciembre, los Ministros de Australia, el Japón y Singapur, países coorganizadores de las negociaciones sobre el comercio electrónico celebradas en la OMC, se han felicitado de los progresos considerables alcanzados en el marco de la iniciativa.

(de momento sólo en inglés)

Australia’s Trade, Tourism and Investment Minister Dan Tehan, Japan’s Minister for Foreign Affairs Yoshimasa Hayashi and Minister of Economy, Trade and Industry (METI) Koichi Hagiuda, and Singapore’s Minister for Trade and Industry Gan Kim Yong highlighted the good convergence achieved in eight articles so far.

  • «Thanks to the good progress achieved so far, we’re on track to achieve convergence on the majority of issues in the negotiations by the end of 2022. Australia, Japan and Singapore are committed to driving negotiations towards this objective,» said Minister Tehan.
  • Foreign Minister Hayashi of Japan said: «Although the 12th Ministerial Conference has been postponed, this negotiation on e-commerce remains one of the key areas for the WTO as an organization that promotes global trade. I believe it is important to continue delivering results from this negotiation, aiming for further progress in the next year. Japan has been advocating the concept of “Data Free Flow with Trust (DFFT)” and sees significant value in realizing this concept. While maintaining inclusiveness for participating members, Japan, as a co-convener of the initiative, will continue to accelerate the negotiation to achieve a high-standard outcome, including on the rules of free flow of data.»
  • METI Minister Hagiuda added: «We welcome the substantial progress made in the negotiations over the past three years, and will continue to lead them in order to secure convergence on the majority of the remaining issues by the end of 2022. As the world becomes increasingly connected through digitalization, digital trade is making people more affluent the world over. The WTO has many members, so providing it with rules on digital trade that materialize «Data Free Flow with Trust» (DFFT) will make business more predictable and stable. This will in turn promote further digital trade. With the aim of achieving early results, we will work to accelerate and add further impetus to the negotiations.»
  • Singapore’s Minister Gan said: “Digital trade is becoming a key mode of doing business today. The initiative will provide a stable regulatory environment for digital trade by enhancing rules and streamlining regulations. The initiative, which involves 86 members, will also contribute towards bridging the digital divide and encourage the adoption of digitalisation, which positions our economies well to harness the benefits of new opportunities in the digital economy. Singapore, together with our fellow co-convenors Australia and Japan, will intensify our efforts to steer the initiative and forge convergence on major issues by end-2022.”
    The ministers said the outcomes already achieved in important areas of the negotiations would deliver important benefits, including boosting consumer confidence and supporting businesses trading online. They said they would arrange the initiative’s work programme to secure convergence on the majority of issues by the end of 2022.

WTO Director-General Ngozi Okonjo-Iweala said the progress achieved by negotiators from the 86 WTO members participating in these negotiations would bring important benefits to smaller businesses and to women entrepreneurs.

«The work undertaken promises more stability and predictability for consumers and businesses in a fast-growing sector of the digital economy. The pandemic has highlighted the importance of e-commerce as a tool for inclusion, helping small business access international markets, particularly businesses headed by women. I encourage the initiative to continue to keep its doors open for other members of the WTO to join and to continue discussing development issues necessary to bridge the digital divide,» she said.

In their statement, the co-convenors noted support by initiative participants for the continuation of the multilateral e-commerce moratorium. They said they considered it crucial that the initiative make permanent among participants the practice of not imposing customs duties on electronic transmissions.

The co-convenors emphasised the importance of supporting the engagement of developing members and least-developed country (LDC) members in the initiative, including implementation of commitments. They said they would continue to deepen the discussion on capacity-building options and support for implementation for developing members and LDC members in 2022.

The full statement is available here.

UIT

Los Premios para PYME de ITU Digital World 2021 exponen soluciones digitales que ayudan a las nuevas empresas tecnológicas creativas a forjar alianzas y atraer inversiones

Las soluciones tecnológicas inspiradoras tienen el potencial de cambiar y mejorar vidas en todo el mundo gracias al impulso y la dedicación de las pequeñas y medianas empresas (PYME).

El miércoles se presentaron y anunciaron las soluciones ganadoras de PYMES digitales con sede en Hong Kong (China), México, Arabia Saudita, Suiza, Corea del Sur y Estados Unidos con motivo de la ceremonia de entrega de los Premios ITU Digital World, colofón del evento ITU Digital World 2021 y programa clave de promoción de las PYME por parte del organismo de las Naciones Unidas dedicado a la tecnología.

La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo especializado de la ONU para las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), ha puesto de relieve a las PYME como contribuyentes esenciales para ayudar a sacar partido de la transformación digital en curso en el mundo con el fin de garantizar el desarrollo sostenible.

Los últimos Premios ITU Digital World reconocieron las contribuciones sobresalientes de las PYME al avance de la conectividad, las ciudades inteligentes y la vida inteligente, la cibersalud, las finanzas digitales y la tecnología educativa.

«Las PYME tecnológicas innovadoras –que se mueven con rapidez y responden a las necesidades de los diferentes mercados sobre el terreno– tienen un papel vital que desempeñar para acelerar la transformación digital», declaró el Secretario General de la UIT, Houlin Zhao. «Los gobiernos y la industria de las TIC deben actuar juntos para fomentar un clima que apoye la innovación tecnológica y empresarial, ayudando a empresas como las ganadoras de nuestros premios a expandirse y prosperar».

Este año aparecieron seis ganadores, que abarcan las cinco categorías principales.

PYME ganadoras

Las ganadoras fueron:​

Empresa Categoría País
Benefit Vantage Limited – Ipification Conectividad Hong Kong, China
WIWI Conectividad México
URBIT GROUP LLC Finanzas digitales Estados Unidos de América
Baobabooks Education Sàrl Tecnología de la educación Suiza
Mawidy Cibersalud Reino de Arabia Saudita
SCE Korea, Inc. Ciudades inteligentes, vida inteligente República de Corea

El Vicesecretario General de la UIT, Malcolm Johnson, expresó su reconocimiento a los ganadores y les entregó sus certificados en presencia del Viceministro de Información y Comunicaciones de Vietnam, Phan Tam.

Esta séptima edición de los Premios marcó el evento final de una conferencia y exposición en línea de tres meses de duración coorganizada por Vietnam. Inaugurada en septiembre, ITU Digital World 2021 también marcó el 50º aniversario de la serie de conferencias y exposiciones sobre telecomunicaciones más importante de la UIT.

Durante la ceremonia, se anunció una nueva asociación de la UIT con la empresa tecnológica estadounidense Hewlett Packard Enterprise (HPE), con el objetivo de acelerar el programa el próximo año y dotar a las PYME de acceso a las herramientas, las redes y la tutoría de HPE.

Selección competitiva
El concurso estaba abierto a todas las PYME del mundo, y los proyectos ganadores iban desde la autenticación móvil y la accesibilidad a la información hasta la conectividad para el transporte público, la tecnología financiera (fintech), la escritura creativa y la atención sanitaria impulsada por la inteligencia artificial (IA).

Un jurado de expertos, representantes de los campos de la empresa, la tecnología y la iniciativa empresarial, seleccionó a los ganadores entre un total de 133 candidatos elegibles de 53 países.

Preparar a las PYME transformadoras

Los Premios ITU Digital World formaban parte de un programa para PYME dirigido por expertos que incluía clases magistrales en línea y presentaciones para PYME digitales. Manteniendo el formato virtual, la ceremonia final de entrega de premios celebró la creatividad y la innovación tras unas soluciones digitales que responden a las necesidades del mundo real.

Las clases magistrales especiales exploraron áreas tales como la creación de empresas sostenibles y la colaboración entre las PYME y las corporaciones, la licitación para las oportunidades de contratación pública, el servicio al cliente y la innovación, la cibersalud, el diseño para la inclusión de la discapacidad y la recaudación de fondos. El programa y los premios para las PYME son componentes clave de ITU Digital World 2021, que fue coorganizado con el Gobierno de Vietnam y tuvo lugar de septiembre a diciembre de 2021.

UIT

Nuevos datos de la UIT sugieren que el COVID ha impulsado la conectividad, si bien los más pobres del mundo se hallan muy rezagados

 

Se estima que el 37% de la población mundial, es decir, 2.900 millones de personas, jamás ha utilizado Internet.

Los últimos datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el organismo especializado de las Naciones Unidas para las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), también revelan un sólido incremento en el uso de Internet a escala mundial, que se concreta en un aumento del número estimado de usuarios de Internet de 4.100 millones en 2019 a 4.900 millones en 2021.

Esta es una buena noticia para el desarrollo mundial. Sin embargo, los datos de la UIT confirman que la capacidad de conexión sigue siendo profundamente desigual.

En ese sentido se estima que, de los 2.900 millones de personas que siguen careciendo de conexión, el 96% vive en países en desarrollo. A ello se suma que, incluso entre esos 4.900 millones de «usuarios de Internet» contabilizados, muchos cientos de millones solo pueden conectarse con escasa frecuencia, a través de dispositivos compartidos, o unas velocidades que limitan notablemente la utilidad de dichas conexiones.

«Aunque casi dos tercios de la población mundial gozan ya de conexión, aún queda mucho por hacer para que todo el mundo pueda conectarse a Internet», declaró el Secretario General de la UIT, Sr. Houlin Zhao. «La UIT trabajará con todos los interesados a fin de establecer las bases necesarias para conectar a los 2.900 millones de personas restantes. Estamos decididos a garantizar que nadie se quede atrás», adujo.

Este extraordinario aumento del número de usuarios de Internet sugiere que las medidas adoptadas durante la pandemia –véanse los confinamientos generalizados y el cierre de las escuelas, combinados con la necesidad de la población de acceder a noticias, servicios gubernamentales, actualizaciones sanitarias, servicios de comercio electrónico y servicios bancarios en línea– han obrado en favor del impulso a la conectividad suscitado por la COVID, que se ha traducido en un aumento estimado del número de usuarios de Internet de 782 millones desde 2019, es decir, de un 17%.

Repercusiones en términos de desarrollo sostenible

La edición de 2021 del informe Facts and Figures, en el que la UIT facilita un resumen anual del estado de la conectividad digital en todo el mundo, muestra que el número de usuarios de Internet a nivel mundial creció en más de un 10% durante el primer año de la pandemia, lo que supone, con diferencia, el mayor aumento anual en una década.

El sólido crecimiento registrado a partir de 2019 fue impulsado en gran medida por los países en desarrollo, donde la tasa de penetración de Internet creció en más de un 13%. En los 46 países menos adelantados (PMA), según la terminología de las Naciones Unidas, el aumento medio superó el 20%.

«Estas estadísticas revelan un gran avance en pos de la misión de la UIT de conectar al mundo», declaró la Sra. Doreen Bogdan-Martin, Directora de la Oficina de Desarrollo de las Telecomunicaciones de la UIT, que se encarga de supervisar los datos y el trabajo analítico de la Unión. «No obstante, sigue existiendo un profundo ‘abismo de conectividad’ en los PMA, donde casi tres cuartas partes de la población nunca se ha conectado a Internet. Entre los grupos poblacionales más marginados de los PMA se hallan las mujeres, pues aproximadamente cuatro de cada cinco siguen careciendo de conexión».

Muchos de estos grupos «digitalmente excluidos» se enfrentan a desafíos colosales, entre ellos la pobreza, el analfabetismo, un acceso limitado a la electricidad y la falta de conocimientos y competencias digitales.

«Se necesitarían soluciones digitales para reimpulsar el desarrollo sostenible y ayudar a los países a retomar la senda hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas para 2030», añadió la Sra. Bogdan-Martin.

«Lamentablemente, las comunidades que corren el mayor riesgo de quedarse atrás, según la Agenda 2030, son las mismas que ahora se están viendo privadas del progreso digital».

Conclusiones principales del informe

La brecha digital de género se está reduciendo a escala mundial, pero siguen existiendo grandes diferencias en los países más pobres.

– 
A nivel mundial, en promedio, el 62% de los hombres utiliza Internet, frente al 57% de las mujeres.

– Aunque la brecha digital de género se ha reducido en todas las regiones del mundo y prácticamente se ha eliminado en el mundo desarrollado (el 89% de los hombres y el 88% de las mujeres gozan de conexión), siguen existiendo grandes diferencias en los países menos adelantados (31% de los hombres frente al 19% de las mujeres) y en los países en desarrollo sin litoral (38% de los hombres frente al 27% de las mujeres).

– La brecha de género sigue siendo especialmente pronunciada en África (35% de los hombres frente al 24% de las mujeres) y en los Estados Árabes (68% de los hombres frente al 56% de las mujeres).

La brecha entre las zonas urbanas y rurales, aunque menos pronunciada en los países desarrollados, sigue planteando un obstáculo importante para la conectividad digital en el resto del mundo.

– 
A nivel mundial, los habitantes de las zonas urbanas tienen el doble de probabilidades de utilizar Internet que los de las zonas rurales (76% de la población urbana frente al 39% de la rural).

– En las economías desarrolladas, la diferencia en términos de utilización de Internet entre las zonas urbanas y rurales parece insignificante (el 89% de la población urbana ha utilizado Internet en los últimos tres meses, frente al 85% de la población rural); sin embargo, en los países en desarrollo, los habitantes de las zonas urbanas tienen el doble de probabilidades de utilizar Internet que los de las zonas rurales (72% de la población urbana frente al 34% de la rural).

– En los PMA, los habitantes de las zonas urbanas tienen casi cuatro veces más probabilidades de utilizar Internet que los de las zonas rurales (47% de la población urbana frente al 13% de la rural).

La brecha generacional es evidente en todas las regiones del mundo.

– En promedio, el 71% de la población mundial de entre 15 y 24 años utiliza Internet, frente al 57% de los demás grupos de edad.

– Esta brecha generacional se hace patente en todas las regiones. De hecho, es más pronunciada en los PMA, donde el 34% de los jóvenes goza de conexión, frente a tan solo el 22% del resto de la población.

– El hecho de que la tasa de adopción sea mayor entre los jóvenes es un buen augurio para la conectividad y el desarrollo. Por ejemplo, en los PMA, la mitad de la población tiene menos de 20 años, lo que sugiere que la tasa de conexión de los mercados de trabajo locales irá aumentando progresivamente, al tiempo que estos van adquiriendo conocimientos en tecnología con la incorporación de más gente joven a la población activa.

La UIT sigue realizando un seguimiento de la evolución de la brecha digital en el mundo.

– Las cifras de la UIT también revelan una brecha flagrante entre la disponibilidad de las redes digitales y la tasa de conexión real. Aunque, en teoría, el 95% de la población mundial podría acceder a una red de banda ancha móvil 3G o 4G, miles de millones de personas siguen sin conectarse.

– La asequibilidad de los dispositivos y servicios sigue constituyendo un obstáculo importante. El objetivo ampliamente aceptado para una conectividad de banda ancha asequible en los países en desarrollo establece el coste de un paquete de banda ancha móvil de nivel básico en el 2% de la renta nacional bruta (RNB) per cápita. Sin embargo, en algunas de las naciones más pobres del mundo, el precio de la conexión a Internet puede ascender al 20%, o incluso más, de la RNB per cápita.

– La falta de competencias digitales y el desconocimiento de las ventajas inherentes a la conexión generan otro cuello de botella, que se ve agravado por la falta de contenidos en idiomas locales, así como por interfaces que exigen competencias de lectoescritura y aritmética de las que muchas personas carecen.

Para los medios de comunicación:
 Sitio «Facts and Figures»
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Nota: Los trabajos de colaboración y análisis de la UIT abarcan el mundo a partir de seis regiones: África, las Américas, los Estados Árabes, Asia-Pacífico, la Comunidad de Estados Independientes y Europa. Esta clasificación puede diferir de otras designaciones comunes de las Naciones Unidas u otras denominaciones regionales. En particular, según la clasificación de la UIT, los Estados Árabes Africanos forman parte de los Estados Árabes y no de África.

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